miércoles, 1 de mayo de 2019

LIBRO DE MANUEL


1-Libro de Manuel, Julio Cortázar, argentino, Editorial Alfaguara, primera edición, Buenos Aires, 2004,
3 384 páginas.

Los hechos ocurren en París, comienzo de los setenta. Los personajes son argentinos, franceses, un chileno, un panameño y una polaca. Manuel es un niño, mejor dicho, un bebé al que hay que darle la papa y cambiarle los pañales. Su madre, Susana, le ha comprado un álbum en donde va pegando recortes de noticias de la contingencia social, policial y política aparecidas en diferentes diarios de Francia, Argentina, Brasil y Chile, para que, en el futuro, Manuel aprenda a leer en ellas y sean parte de su formación cultural. De allí el nombre de la novela “Libro de Manuel”. Pero el libro de Manuel es también el proyecto de libro que “el que te dije”, un narrador personaje, está realizando con los mismos personajes de la novela que nosotros los lectores tenemos en nuestras manos. Es decir, que más allá de la anécdota, de la historia, Libro de Manuel viene a ser una especie de metalibro, una metanovela, en donde Julio Cortázar, a través de los personajes y, especialmente, a través de “el que te dije” (uno de sus alter ego), un narrador que quiere parecer encubierto, que se quiere camuflar de personaje, va exponiendo las dificultades y las obligadas elecciones a las que debe someterse el escritor, lo que provoca ansiedad, angustia y desazón ante la imposibilidad de fijar con perfección el hecho artístico. El Libro de Manuel, desde el punto de vista del narrador, es una indagación frustrada en lo estético. Y como lo  teme “el que te dije”, a quien le importa el que dirán, el lector es el que tiene la última palabra, el lector será el juez implacable.
Críticos han calificado Libro de Manuel como la gran novela política de Julio Cortázar. Nada más lejos de la realidad y de la intención del escritor. Si bien es cierto, sus personajes reflejan las preocupaciones por la contingencia social, son contestatarios, anti sistémicos, participan de una organización a la que llaman “la joda” en donde realizan intervenciones públicas destinadas a romper la gravedad y la solemnidad de ciertas tradiciones culturales burguesas, lo que provoca escándalos y uno que otro proceso; si bien es cierto realizan el secuestro de una autoridad latinoamericana con fines políticos, esos hechos no hacen de la novela una creación política. Sería política si es que el mismo Cortázar manifestara una posición ideológica en ella. No lo hace, más bien su postura es, descreída, apática, pesimista y existencial frente al mundo. (Andrés, su otro alter ego, lo representa) Otra cosa hay que ver en esta novela: es un experimento, un juego hecho de palabras, una reflexión sobre las posibilidades de la creación artística, una indagación, una búsqueda desesperada y desesperanzada de la perfección estética.
Y de esa búsqueda resulta el Libro de Manuel, una obra maestra.

COMARCA DEL JAZMÍN


1-      Comarca del Jazmín y sus mejores cuentos, Óscar Castro, chileno, Editorial del Pacífico, Decimoquinta edición: abril de 1978, 160 páginas.

Comarca del Jazmín es un breve relato, inclasificable si se trata de ubicarlo en algún género. Decimos que es un relato porque tiene la forma de un cuento, aunque bien podríamos afirmar que es un poema en prosa. En términos de lo que pasa, de lo que ocurre, el suceso, “no es gran cosa”, lo que importa es la forma, la manera en que se relatan las vivencias de Juanito, un niño que va descubriendo el mundo, sólo como saben hacerlo los niños, con  inocencia y simpleza. Igualmente el relato es simple, sencillo, pero traspasado de poesía, de evocaciones e imágenes llenas de colores, aromas, fragancias y canto de pájaros. La narración se compone de seis partes subtituladas: Juanito descubre el mundo, El hermano, Escaramuza militar, El jilguero, El volantín y La fiebre.
Los relatos que completan el libro corresponden a una selección de nueve cuentos extraídos de dos publicaciones del autor: Huellas en la Tierra (Zig-Zag, 1940) y La sombra en las cumbres (Edit. Orbe, 1944). Los cuentos son: Lucero, El callejón de los gansos, El último disparo del Negro Chávez, Un hombre y un perro, El “dotorcito”, El conjuro, El hombre que tallaba estribos, Epopeya de Juan el Crespo y El amigo.

viernes, 26 de abril de 2019

Análisis de Altazor


1-      Altazor o el viaje en paracaídas, Vicente Huidobro, chileno, Compañía Iberoamericana de Publicaciones S.A., Madrid, Barcelona, Buenos Aires, 1931, 117 páginas.

Altazor es un gran poema, escrito por Vicente Huidobro entre 1919 y 1931, que consta de un prefacio y siete cantos. Habitualmente se le considera como la culminación de la tendencia literaria vanguardista llamada Creacionismo cuyo máximo representante e impulsor es el mismo Vicente Huidobro. El creacionismo postula la ruptura con la poesía tradicional y la creación de nuevas realidades, de nuevos mundos a partir de imágenes poéticas renovadas. La poesía no debe referirse a la realidad ni tratar de imitarla sino que debe tener sentido en sí misma. El lenguaje es la materia prima de la poesía, por lo tanto este lenguaje debe ser también original. Es así como el poeta creacionista inventa palabras nuevas que no tienen un referente conocido, utiliza neologismos y metáforas originales. Altazor es una palabra compuesta de alto y azor (ave de cetrería). A continuación haremos una síntesis temática de cada parte de Altazor:

Prefacio:
El hablante lírico se presenta como Altazor, una especie de ser interestelar, un ángel caído que, provisto de un paracaídas, se lanza desde “una estrella y dos golondrinas” hacia la tierra y hacia la muerte. Su caída es espacial, temporal, metafísica, sicológica: la caída es hacia el fondo de sí mismo, una caída introspectiva. En un momento de reposo, el hablante aprovecha de llenar con profundos pensamientos las casillas de su tablero. Aquí se refiere a la poesía, al poeta y su deber. Es una especie de manifiesto creacionista: “Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía”. También se define como hombre, poeta y mago, un creador, un profeta, una especie de pequeño dios, pero un dios que está destinado a desaparecer en la muerte. Temple de ánimo presente en el prefacio es la sensación de soledad y el ansia de escapar de su destino.

Canto I: El Hombre
El tema central de este canto es el dolor, la soledad y la angustia frente a la conciencia de lo efímero de la existencia y las ansias de eternidad e infinitud: “¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser? Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir”. Lo único cierto es la muerte. Altazor anuncia la suya: “Altazor morirás. Se secará tu voz y serás invisible”. En el canto hay una contextualización de la época del poeta: 1919, Europa ha enterrado a sus muertos. Se refiere al término de la Primera Guerra Mundial. El hablante declara que el cristianismo ha muerto pues no ha solucionado nada y que surge una nueva era en donde la esperanza, la única esperanza está en la clase obrera (es una alusión a la incipiente Revolución Rusa).

Canto II: La mujer
El objeto lírico y tema a la vez es la mujer, una mujer idealizada, total. En ella el hablante cumple sus anhelos de eternidad: “lejos de ti todo es mortal”, “hasta pensar en ti tiene sabor a eternidad”.

Canto III: La palabra y la poesía
El hablante propone romper con la forma tradicional de hacer poesía. La lengua, su instrumento, está muerta y hay que resucitarla. El poeta, el pequeño dios, es el que debe realizar esa labor con la creación de imágenes y realidades nuevas.

Canto IV: El tiempo
Aquí el tema central es el paso del tiempo, que es rápido, y por ello la urgencia de crear: “No hay tiempo que perder”. En consonancia con el canto anterior, el hablante se da a la tarea de expresar imágenes. El ojo adquiere protagonismo, pero no es un ojo común, es el ojo que al mismo tiempo de ver va creando la realidad. El hablante insiste en que no hay tiempo que perder y reivindica la alegría en el proceso de creación poética, que se transforma en un juego, un juego de palabras a través de neologismos, por ejemplo, una golondrina es una golonfina, una golontrina, una goloncima, una golochima, una golonclima, una golonrima, etc.


Canto V: El espacio
El hablante dice que la poesía es un campo inexplorado, un espacio despoblado que es preciso poblar “de miradas con semillas abiertas/de voces bajadas de la eternidad/de juegos nocturnos y aerolitos de violín/de ruidos de rebaños sin permiso”. En el canto anterior y en éste se ha desplegado toda la inventiva poética del Creacionismo. La poesía es lúdica, es un juego de palabras: “El horizonte es un rinoceronte/El mar un azar/El cielo un pañuelo/La llaga una plaga/Un horizonte jugando a todo mar se sonaba con/el cielo después de las siete plagas de Egipto/El rinoceronte navega sobre el azar/como el cometa en su pañuelo lleno de plagas”. También juega con el molino de viento que es molino de aliento, molino de cuento, molino de intento, molino de aumento, etc. Altazor ha creado su propio paisaje.

Canto VI: El delirio
Este canto se contradice, en apariencia con los dos anteriores, pues la poesía y el lenguaje han perdido su sentido. El hablante se expresa como un enajenado, en forma incoherente, a través de oraciones y frases sueltas que ya no tienen relación entre sí. No olvidemos que el hablante es un ser que va cayendo desde el espacio exterior y que tiene conciencia de que va derecho a la muerte, pero aprovecha el tiempo de esa caída para expresar sus congojas y su creatividad. Aquí ya ha ingresado a la atmósfera terrestre y comienza a desintegrarse su ser y también su lenguaje.

Canto VII: La desintegración
En este último canto sólo hay “palabras” sueltas e incomprensibles que luego se transforman en sílabas y balbuceos para finalizar en sonidos vocálicos, los últimos estertores del hablante. Éste y su lenguaje se han desintegrado definitivamente. Se ha cumplido la profecía de Altazor: “…morirás y se secará tu voz”.

Interpretación:
Después de haber leído y analizado Altazor, se puede afirmar que el poema se inserta en la tendencia del Creacionismo, sobre todo los cantos IV y V. Podemos constatar que  a través de las palabras se crean realidades nuevas: “Los cuatro puntos cardinales son tres: el sur y el norte”. Pero igualmente podemos afirmar que el poema rompe con los límites del Creacionismo: En los cantos VI y VII el lenguaje que es la materia prima del poeta, ha perdido todo sentido, se ha desintegrado, ya no comunica, ya no sirve para nada. Nada se puede crear.
El poema Altazor puede tener múltiples lecturas, entre ellas, la literal que nos habla de un paracaidista que desde el espacio exterior se lanza a la tierra hasta ingresar a la atmósfera donde se desintegra culminando en su muerte.
Dentro de otras posibilidades recogeremos aquí la interpretación alegórica. Altazor es una alegoría del ser humano y su condición. Altazor es el Hombre; la caída es el paso del Hombre por este mundo desde el nacimiento al destino inevitable que es la muerte. La conciencia de esa condición provoca en el hablante un sentimiento de rebeldía, un preguntarse para qué, un interrogarse sobre el sentido de la existencia. Todo es fugaz, perecedero. Entonces surge el ansia metafísica de inmortalidad, el anhelo de infinitud, lo que provoca la angustia existencial del hablante ante la imposibilidad de tal anhelo. (Hay que considerar que Vicente Huidobro es ateo y por ende Alatazor, su alter ego, también lo es). En este contexto, la poesía y sus posibilidades de creación se erigen como una tabla de salvación. (La mujer también, por eso su incorporación en el canto II). De allí que el hablante sea hombre, poeta, mago, vidente, dios. Ser dios le permite crear. La creación le da  sentido a la vida. Pero como el poeta es mortal lo que cree o invente también perecerá. Por eso en los cantos VI y VII el hablante se desintegra junto con la palabra. El experimento creacionista ha fracasado. No en su totalidad, algo nos ha quedado, nos ha quedado Altazor.


lunes, 24 de septiembre de 2018


1-  Los Incas, el reino del Sol, José Alcina Franch y Josefina Palop Martínez, Ediciones Anaya, Biblioteca Iberoamericana, 1988, 127 páginas.

Libro que presenta de manera breve, llana y asequible la historia y la cultura de los incas, una de las civilizaciones más destacadas del mundo americano antes de la llegada de los españoles. Esta exposición abarca cinco aspectos titulados así: El paisaje, los hombres y su historia; Organización social y política; Organización económica; Religión y Arte, pensamiento y urbanismo. Finaliza el texto con una cronología del imperio Inca y un glosario de términos quechuas.


1-   El extranjero, Albert Camus, francés, Editorial Centro Gráfico Limitada, octubre de 2002, 79 páginas.

Esta obra narrativa está inserta en el pensamiento filosófico de Camus, al que se ha denominado absurdismo o filosofía del absurdo. La historia está narrada en primera persona. El protagonista, Meursault, es joven que trabaja en una oficina, vive solo en la ciudad de Argel. Allí recibe un telegrama donde le anuncian el fallecimiento de su madre que estaba en un asilo cercano al pueblo de Marengo. Solicita el permiso correspondiente en su trabajo, viaja, asiste al velorio y luego al entierro de su madre en la más absoluta indiferencia. De hecho, la palabra indiferencia es una de las que más se repite a lo largo del texto. De regreso, asiste a uno baños que se encuentran en el puerto, se encuentra con María Cardona, una ex compañera de trabajo, con la que comienza una “relación amorosa”, exenta de compromiso, ilusión y pasión, solo basada en el deseo y la atracción física. Al mismo tiempo entabla una relación con un vecino del departamento, Raimundo, no necesariamente de amistad, aunque éste requería de Meursault que lo considerara su camarada, el protagonista expresaba que le daba lo mismo. Raimundo tenía fama de proxeneta, había golpeado a su actual novia por considerar que lo engañaba, pero esto al él no le interesa. Es así como lo ayuda a redactar una carta que es una trampa para que ella vuelva a sus brazos y luego castigarla. Después le sirve como testigo en el juicio por maltrato. Como agradecimiento lo invita a pasar un fin de semana con otro amigo en una casa que tiene en la playa. Asiste con su pareja, María. Al lugar los han seguido unos árabes, uno de ellos es el hermano de la mujer que Raimundo ha golpeado. En la playa hay una breve rencilla en donde éste recibe una herida producto de una cuchilla que portaba uno de los árabes. Recibe las curaciones necesarias, luego, con una pistola, vuele a la playa con la intención de vengar el agravio. Meursault lo acompaña. Se encuentran con dos  árabes cerca de unas rocas. Raimundo está a punto de disparar, pero el protagonista lo disuade, señalándole que si no hay provocación de por medio no debe hacerlo. Le sugiere que lo mejor es que lo tome de hombre a hombre y que le diera el revólver a él para disparar si intervenía el otro. Así lo hace, pero los árabes se retiran. Ellos deciden volver a la cabaña, pero cuando están llegando y hay que subir los escalones de madera, luego dar explicaciones a las mujeres, y fustigado por el calor, Meursault, resuelve volver sobre sus pasos. Caminando por la playa se encuentra con uno de los árabes, el del cuchillo, quien estaba tendido y lo mira, al parecer con una risa burlona.  Meursault, que estaba quieto, impelido por el intenso calor, decide dar un paso al frente, entonces el árabe saca el cuchillo y se lo señala. Esto, más el aire caliente, el sol y la transpiración, bastó para que el protagonista le descargara cinco tiros del revólver que portaba.
Luego lo encarcelaron, vinieron los interrogatorios, un largo proceso en que lo declararon culpable y lo condenaron a la pena capital. Lo que queda en la retina del lector es que la condena no fue tanto por el asesinato en sí, sino por la actitud del procesado quien siempre se mostró como impasible, indiferente, no arrepentido, entregado al devenir de los sucesos, como si todo diera lo mismo.



1-    Coronación, José Donoso, chileno, Editorial Seix Barral, Nueva Narrativa Hispánica, 191 p.

Primera novela escrita por José Donoso en 1957, anteriormente había publicado libros de cuentos. Estructurada en tres partes y 22 capítulos. La primera parte se subtitula “El regalo” (capítulos 1 al 7); la segunda parte, “Ausencias” (capítulos 8 al 16) y la tercera parte “La coronación” (capítulos 17 al 22).
La historia está centrada en una vieja casa - un chalet, adornado con balcones, perillas y escalinatas, en medio de un vasto jardín húmedo con dos palmeras, una a cada lado de la entrada. - de una vieja familia burguesa del Santiago de Chile de los años cincuenta, aunque no están exentos otros espacios como el del barrio marginal o el lumpen en un contraste o contrapunto dramático. Allí vive una anciana nonagenaria, Misiá Elisa Grey de Ábalos, con sus dos también viejas criadas: Rosario y Lourdes. Andrés Ábalos, su nieto de cincuenta y tantos años, la visita periódicamente. Misiá Elisita, como la llaman las criadas, está por cumplir noventa y cuatro años y padece un tipo de demencia senil provocada, según el diagnóstico médico, por una arteriosclerosis cerebral, lo que la mantiene la mayor parte del tiempo en cama y con unos estados de irritabilidad que la hacen tratar mal a cuantos la rodean. Las criadas, que han vivido desde siempre con ella, la toleran a pesar de los insultos y las acusaciones de robo de la que son objeto. Muchas cuidadoras se fueron en cuanto escucharon sus improperios. La historia se inicia con la llegada de Estela, una muchacha campesina de 17 años, sobrina de Lourdes, quien tendrá a su cargo el cuidado de la enferma anciana. De allí en más se producirá un cambio en la tranquila, apacible y rutinaria vida de Andrés quien lleva una lucha interna entre dos posiciones frente a la vida: una, la que él ha sostenido y mantenido con su forma de ser, una posición no comprometida, una actitud de indiferencia ante las pasiones que mueven al mundo, una actitud de observador, tanto así que la manifestación de emociones y sentimientos no se las permite pues las considera vulgares. Según él, la religión, la filosofía, la política, la ciencia o cualquiera otra actividad en la que los seres humanos crean, son formas de autoengaño, formas de escamotear el terror  frente al absurdo de la existencia, frente a la muerte, frente a la nada. Es un abogado, pero no ejerce, porque tiene su vida económica resuelta debido a una herencia de sus padres y también porque no siente amor ni pasión por esa actividad. Su vida rutinaria se reduce a visitas al Club de la Unión, conversaciones intrascendentes con los “amigos”, la lectura de historia de Francia y como hobby coleccionar unos bastones conseguidos en casas de antigüedades. Por otro lado, está la posición contraria, aquélla que él no ha vivido, que no se ha permitido, la de vivir la vida con pasión, con sentido, sea cual sea éste sentido, de allí su soltería y sus escasas y desapasionadas aventuras amorosas. Esta otra forma de asumir la vida la representa su amigo, el doctor Carlos Gros, quien está casado, tiene hijos, cree en la ciencia y no se niega a las pasiones propias de la naturaleza humana. La abuela tiene mucho que ver en todo este drama interior. Ella, en su locura, es una especie de subconsciente que revela aquellas zonas oscuras de Andrés que él se niega a reconocer. Ella ha captado que su nieto mira con deseo, contenido por cierto, relegado, pero deseo al fin y al cabo, a Estela y lo trata de viejo verde. Entre otras “verdades” le dice, textual, “…no eres más que un pobre solterón que no sirve para nada. ¿A ver, qué has hecho en toda tu vida que valga la pena, ah? A ver, dime. Dime, pues, si eres tan valiente. ¿Qué? Nada. Te lo pasas con tus estupideces de libros y tus bastones, y no has hecho nada, no sirves para nada. Eres un pobre solterón  inútil, nada más. Y eres malo, malo porque le tienes miedo a todo, y sobre todo a ti mismo…”



1-   Cartas desde mi molino, Alphonse Daudet, francés, Salvat Editores, S.A., Biblioteca Básica Salvat, 1972, Prólogo de Carmen Riera Guilera, 171 páginas.

El poeta se aleja del artificio de la ciudad de París para encontrarse con su soledad, una soledad que le permita la tranquilidad de escribir. Para ello ha comprado un viejo y destartalado molino en una colina de la campestre Provenza, una región histórica del sur de Francia. Desde allí, acompañado por un búho, el olor de los pinos, el canto lejano de algún chorlito y la luz del sol que entra por la puerta abierta, escribe unas “cartas” que más que cartas son excusas para exponer sabrosos relatos, poéticas descripciones  y profundas reflexiones sobre personajes, costumbres, hábitos, paisajes e, incluso, la lengua provenzal tan querida, tan añorada y, lamentablemente, casi perdida. Sus relatos los ha oído de los naturales de la región o bien son experiencias propias de sus andanzas y encuentros. Entre ellos, por ejemplo, su encuentro con el poeta Federico Mistral quien vive en una pequeña aldea llamada Maillane. Para él, Mistral es el reconstructor de la lengua provenzal, una lengua que por decreto estaba destinada a desaparecer.


1-    El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges, Editorial Bruguera, S.A., Colección de
Literatura Universal Bruguera, Primera edición en Club: agosto, 1980, 211 páginas.

Un entretenido catálogo en el que Borges ha reunido, con su estilo característico, lleno de erudición y no exento de comentarios,  a los extraños entes que ha engendrado, a lo largo del tiempo y el espacio, la fantasía de los seres humanos. Es un libro que se lee con deleite y que se queda en algún rincón de la biblioteca como libro de consulta permanente. En él desfilan seres de la tradición de diversas culturas con otros de creación literaria, algunos ya conocidos en la mitología helénica y otros desconocidos pero no menos sorprendentes de las tradiciones árabes, judaicas, chinas, escandinavas, etc.: las arpías, el ave fénix, el basilisco, el caballo de mar, el cancerbero, el centauro, la hidra de Lerna, el grifo, el hipogrifo, la esfinge , Escila, los dragones, los elfos, las sirenas, las salamandras, el ave roc, la anfisbena, Bahamut, el Behemoth, la Banshee, la mandrágora, las ninfas, el minotauro, los trolls, el unicornio, el Simurg, el zorro chino, etc. De todos, quisiera destacar al Simurg, un pájaro inmortal que anida en las ramas del Árbol de la Ciencia. Farid al- Din Attar, poeta y místico musulmán persa, lo eleva a símbolo o imagen de la divinidad en el Mantiq al- Tayr (Coloquio de los pájaros). El argumento de esta alegoría es el siguiente: El remoto rey de los pájaros, el Simurg, deja caer en el centro de China una pluma espléndida, los pájaros resuelven buscarlo, hartos de su presente anarquía. Saben que el nombre de su rey quiere decir “treinta pájaros”; saben que su alcázar está en el Kaf, la montaña o cordillera circular que rodea la tierra. Al principio algunos pájaros se acobardan: el ruiseñor alega su amor por la rosa; el loro, la belleza que es la razón de que viva enjaulado; la perdiz no puede prescindir de las sierras, ni la garza de los pantanos, ni la lechuza de las ruinas. Acometen al fin la desesperada aventura; superan siete valles o mares; el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación. Muchos peregrinos desertan; otros mueren en la travesía. Treinta, purificados por sus trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo  contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg, y que el Simurg es cada uno de ellos y todos ellos.


1-   Los pilares de la tierra, Ken Follett, británico, título original The Pillars of the Earth, traducción de Rosalía Vásquez, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A., primera edición en Chile, junio de 2014, 1.405 páginas.

Novela ambientada en plena Edad Media, siglo XII. Historias de amor y muerte, de sueños y esperanzas, de hechos violentos, frustraciones y desengaños, de ambiciones desmedidas por el poder, el dinero y el estatus social, en la que desfilan reyes, condes, caballeros, damas,  obispos, clérigos y monjes, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas, todo centrado en la construcción de una catedral gótica en la ficticia  ciudad de Kingsbridge. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey. Obra maestra que constituye una vibrante evocación de una época de violentas pasiones.


1-  Cuentos libertinos, Honoré de Balzac, francés, Editorial Bruguera-Libro amigo, 1° edición: julio, 1981, edición de Carlos Pujol, título original: Contes drolatiques, traducción de Nöelle Boer y María Teresa Cirlot, 352 páginas.

Quince cuentos ambientados en la Edad Media que tratan sobre las relaciones amorosas de una amplia gama de personajes que van desde monjes, religiosas de conventos, damas de la corte, condes y sus esposas, prelados de la iglesia católica y ancianos, hasta jóvenes y jovencitas de sangre ardiente. Cuentos desenfadados, sabrosos y llenos de un humor pícaro y, muchas veces, incisivo e irónico. Un paréntesis en la obra seria, grave y dramática de Balzac. Sin embargo, hay un dejo de seriedad en el aire medieval que se respira y palpita: las costumbres y creencias sociales, lo religioso vinculado a la superstición, la cacería de brujas por parte de los tribunales eclesiásticos, le tensión entre el amor humano, carnal y placentero y el amor a la divinidad.


1-  Antiborges, Martín Lafforgue, argentino, Ediciones B Argentina s.a., Javier Vergara Editor, Grupo Zeta, Colección Textos Libres, julio de 1999, 383 páginas.

Un compendio de varios escritores-críticos argentinos que analizan a Borges desde una perspectiva literaria, social, política y filosófica.
Si antes tenía la idea de que Borges era uno de los escritores argentinos y universales más controvertido y contradictorio, ahora tengo la certeza. Es universal y local; tremendamente culto e ignorante a la vez (sobre todo en lo concerniente a lo político y a la realidad inmediata); de formación liberal, ateo y agnóstico, sin embargo defensor de una clase aristocrática y conservadora en decadencia y cuando ésta se vio amenazada por la irrupción de lo popular, defensor de las diversas dictaduras militares que asolaron a la Argentina y a los países latinoamericanos. Creador de una literatura fantástica genial, pero resistido por muchos escritores y críticos por considerar que esa literatura es puramente formal, estética y estilística, carente de contenido humano, una literatura sin alma. Frente a la literatura comprometida, Borges se ubica en las antípodas, el arte por el arte, la literatura con valor inmanente. Para muchos críticos esta es una literatura de evasión, un mero juego de palabras que encandilan con su brillo.


1- El señor Borges, Epifanía Uveda de Robledo y Alejandro Vaccaro. argentinos, Editorial Edhasa, Primera edición en España: enero de 2005, 165 páginas.

Un testimonio, en base a conversaciones libres, entre Alejandro Vaccaro, estudioso de la vida y obra de Borges, y Epifanía Uveda de Robledo (Fanny), la mucama del escritor por más de treinta años.
En estas conversaciones, que son recuerdos de Fanny, quien llegó a conocer íntimamente a Borges pues era su empleada de confianza, se tratan temas de la vida cotidiana de Jorge Luis Borges, su postura frente a los premios, su  eterna candidatura al Premio Nobel que nunca le fue concedido, sus amores frustrados, su casamiento inútil con Elsa Astete, la relación con su madre y otros integrantes de la familia como su hermana Norah y sus sobrinos, sus paseos por las calles y la Plaza San Martín de Buenos Aires, sus viajes al extranjero, su extraña relación con María Kodama, una ex alumna, con quien se casó por poderes poco antes de su muerte y a quien legó todos sus bienes y derechos, las amistades y la visión de sí mismo frente a la fama.


1-      ¿Qué te pasó Pablo?, La vida en Chile hoy-crónicas, Pablo Huneeus, chileno, Editora Nueva Generación, impreso en Editorial Universitaria S.A., Decimosegunda edición, agosto de 1987, 302 páginas.

Este libro se terminó de redactar en febrero de 1981 y su primera edición apareció en abril del mismo año. Su contenido corresponde a una serie de crónicas aparecidas los días lunes en la segunda página del diario La Tercera entre los años 1979  y 1980.
                 Como el mismo autor lo define “son meras crónicas personales, íntimas a veces, sobre las                     vivencias de un ciudadano medio al pie de la cordillera”.

miércoles, 30 de agosto de 2017

EXPLORACIONES

   Exploraciones, Carol Arcos (editora), Ediciones Universidad Finis Terrae, Facultad de Comunicaciones y Humanidades, Escuela de Literatura, Primera edición: septiembre 2014, 102 páginas.


Un libro de cinco ensayos producto de una experiencia de aprendizaje propiciada por la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae en el marco de la actividad Medición Intermedia de Competencias. En consecuencia, los (las) autores(as) de los ensayos son estudiantes de Licenciatura en Literatura y el tópico común es la vanguardias literarias europeas y latinoamericanas.

CHE SIN ENIGMAS, MITOS, FALACIAS Y VERDADES

   Che sin enigmas, mitos, falacias y verdades, Germán Sánchez, cubano, Ocean Sur, una editorial latinoamericana, primera edición 2007, 184 páginas.

Un libro que expone en forma clara y objetiva diversas biografías del Che que comenzaron a publicarse inmediatamente después de su muerte ocurrida el 9 de octubre de 1967, en las que se intenta distorsionar su pensamiento y su acción revolucionaria hasta el punto de mostrarlo como un aventurero y violentista.

Este texto muestra facetas desconocidas de Ernesto Guevara y no publicadas por la literatura reaccionaria, a saber, su pensamiento sobre temas económicos y su internacionalismo.

LA SECRETÍSIMA

      La Secretísima, Los cuentos de Román Calvo, el Sherlock Holmes chileno, Alberto Edwards, Ediciones B Chile S.A., Colección Dulce patria, primera edición septiembre de 2007, 342 páginas.


Sabrosos y entretenidos cuentos cuyo personaje central es Román Calvo, una suerte de Sherlock Holmes chileno, pero indudablemente mucho más y agudo y sagaz que su inspirador inglés como se constata en el último relato de la selección (El marido de la señorita Sutter). El narrador de los cuentos es un personaje, amigo de Román Calvo, Miguel de Fuenzalida, émulo del doctor Watson. 

LAS MINAS DEL REY SALOMÓN

     Las minas del rey Salomón, Henry Rider Haggard, inglés, editorial Zig-zag, Biblioteca Juvenil, Serie amarilla, segunda edición 1955. Traducción de Guillermo Gariazzo. Título en inglés: King Solomon’s mines, 324 páginas.

Es una novela de aventuras, iniciadora del subgénero “mundo perdido”. La obra ha sido llevada al cine por la Metro-Goldwyn- Mayer. Antes de la introducción hay una dedicatoria que dice: “El relato fiel y sencillo de una notable aventura es respetuosamente dedicado por el narrador, Allan Quatermain, a todos los niños, grandes y pequeños, que lo lean”. Efectivamente, es un relato sencillo y, por lo mismo, de una lectura llana, fácil y sabrosa. Es un libro para disfrutar y sentir, junto a los personajes, la adrenalina de la aventura. Puede ser leído por niños, adolescentes y adultos con alma de niños. Quatermain, un experimentado y veterano cazador de elefantes, es contratado por Sir Henry Curtis para buscar a un hermano perdido que había salido en busca de los tesoros de las legendarias minas del rey Salomón, ubicadas en algún lugar remoto y perdido de África. Los acompaña el capitán de marina John Good. Los tres personajes, más Umbopa, un negro que hace de guía, emprenden una azarosa travesía por el desierto donde pasarán hambre y sed, hasta llegar a las montañas conocidas como los Senos de Sheba. Las cruzan y llega al país de los kukuanos.  Allí, el guía Umbopa  resulta ser Ignosi, el rey legítimo de los kukuanos, cuyo poder había sido usurpado por el cruel rey Twala. Entonces los aventureros participan activamente en la guerra civil que le restituye el trono a Ignosi. Este los recompensa permitiéndoles la entrada a las minas del rey Salomón que se encuentran en unas montañas cercanas. En ese sitio, ingresan a El Lugar de la Muerte, una especie de caverna que les causa espanto y maravilla, luego a la Cámara de los Tesoros del rey Salomón, un espacio lleno de oro y diamantes. Allí, la malvada hechicera Gagool intenta enterrarlos vivos, pero logran salir gracias al ingenio. Después de recuperarse de tan intensa experiencia vuelven a la caverna con la intención de hallar el resorte o la clave que les permitiera abrir la hermética cerradura de la cámara, pero no lo logran. Finalmente se despiden del rey Ignosi y en el camino de regreso, en un oasis del desierto, encuentran al hermano perdido de Sir Henry Curtis.

La novela hay que entenderla en su contexto. Seguramente, hoy en día, con la conciencia actual del mundo sobre los problemas ambientales y la conservación de la flora y fauna, resulte chocante un personaje que se dedica a casar elefantes, seguramente no será de la simpatía de animalistas y ecologistas, pero, como ya dije, hay que entender el actuar de los personajes en un contexto histórico, social y cultural determinado. Estamos hablando de la cultura inglesa de finales del siglo XIX, estamos hablando de la época victoriana. El libro fue impreso por primera vez 1885, época de la Inglaterra imperialista, con colonias en diversas partes del continente africano. Su autor, Rider  Haggard, fue hijo de un acaudalado terrateniente y él mismo fue un funcionario del gobierno inglés en Sudáfrica. Es sabido que los integrantes de la alta sociedad tenían como forma de adquirir dinero o como deporte, la costumbre de cazar animales salvajes del África, especialmente el elefante para comercializar el marfil de sus colmillos. En la actualidad, estas prácticas son objetadas o simplemente no aceptadas. 

CONVERSACIÓN EN LA CATEDRAL

1-  Conversación en La Catedral, Mario Vargas Llosa, peruano, editorial Alfaguara, primera edición septiembre de 2008, 624 páginas.

Según Mario Vargas Llosa, si tuviese que quemar todos sus libros y rescatar sólo uno, sin duda sería éste.
En una familia oligárquica del Perú, un hijo adolescente intelectual y rebelde, cuestiona la forma de vida, comodidades y  costumbres de su clase, despertando tempranamente a una conciencia social; un afán de búsqueda de justicia, de sentido a la vida, un deseo de creer en algo, luego el desengaño, la decepción; un tomar decisiones y dejarse llevar por los acontecimientos en forma rutinaria, sin pasión.
Un padre que sufre por un hijo que ha abandonado la familia y sus estudios por un trabajo mal pagado de periodista de prensa escrita.

Un jefe de policía política corrupto y temido al servicio del dictador Odría; unos ministros y unos militares igualmente corruptos y serviciales;  una empleada, una cholita que sirve en la casa de una familia oligarca, luego en una de las fábricas del jefe del clan, después sirvienta de una querida del poderoso, sus avatares, sus sueños, sus miedos, sus frustraciones; un chofer del poderoso y luego del jefe de familia y su relación sórdida con éste y con la empleada; lacayos, matones y prostitutas al servicio de los poderosos, un asesinato nunca investigado ni esclarecido, en fin, de todo esto y más nos enteramos en esta tremenda novela  a través de la conversación de dos de sus personajes principales:  Santiago Zavala o Zavalita y el negro Ambrosio, diálogo que transcurre al ritmo de las cervezas en La Catedral, un bar de mala muerte en los suburbios de Lima.

domingo, 27 de agosto de 2017

1984 de George Orwell

1-  1984, George Orwell, inglés, Editorial Zig-zag, Colección Viento Joven, 20° edición: febrero de 2016, 326 páginas.

La novela, publicada en 1949, está clasificada en el subgénero de ciencia ficción social y política. Pertenece al mundo de las novelas anti utópicas o distópicas, pues muestra una sociedad en degradación. Se estructura en tres partes y 26 capítulos. La primera parte consta de 8 capítulos; la segunda, de 10 capítulos y la tercera, de 6 capítulos.
La historia está ambientada en una época futura (en relación a su año de publicación: 1949) en donde el mundo estaba dividido en tres grandes superpotencias: Oceanía, Eurasia y Extasia, constantemente en guerras entre sí. Los hechos ocurren el año 1984 en Oceanía, específicamente en Londres, la capital de la región llamada Aereofranja Uno. La sociedad de Oceanía está gobernada, dirigida y controlada por el Partido Único, en un régimen totalitario. Dividida en tres clases: los miembros del Partido Interno (dirigentes de alto rango que viven en lujosas mansiones atendidos por sirvientes); los miembros del Partido Externo (constituyen la burocracia del aparato estatal, trabajan en oficinas y reparticiones ministeriales. Viven en forma austera y constantemente son vigilados y controlados por el Partido) y los proletarios (gente común y corriente, la mayoría de la población quienes viven en la pobreza y la ignorancia en los sectores marginales de la ciudad).
El Partido Único, basado en la ideología del INGSOC (Socialismo inglés), cuyo líder es “El Gran Hermano”, gobierna, dirige y controla la vida de todos los habitantes del país a través de la policía del pensamiento y de telepantallas ubicadas en lugares públicos, en los trabajos y en las viviendas. En el régimen han sido abolidas ideas como la libertad, la igualdad y la justicia, lo mismo la propiedad privada, la idea tradicional de familia, la expresión del amor y los afectos. El sexo por placer se considera un crimen, sólo se puede practicar para procrear, sin amor y sin afectos. Los niños se convierten en espías al servicio del partido, incluso pueden- y lo hacen- denunciar a sus propios padres si tienen actitudes, palabras o pensamientos contrarios al partido.
Otra manera de control que posee el partido es la creación de la neolengua: una forma de hablar que con el tiempo reemplazará al inglés estándar. La idea es utilizar un lenguaje con muy pocas palabras, las precisas y necesarias para la comunicación, que contengan significados únicos. ´De esa manera se va reduciendo el rango de pensamiento y las posibilidades del “crimental” (crimen del pensamiento) son menos, así se evita posibles rebeliones y se asegura la continuidad del sistema.

La historia se puede sintetizar en sus tres partes de la siguiente manera:

Primera parte:
Winston Smith, el protagonista, es un miembro del partido externo y funcionario del Ministerio de la Verdad. Trabaja en el Departamento de Registros y su tarea consiste en “rectificar” los “errores” de la prensa escrita, pues se entiende que el partido nunca se equivoca, siempre tiene la razón y es portador de la verdad. Smith, consciente de que todo es una mentira, secretamente odia al partido y se rebela a través de la duda y de pensamientos contrarios al régimen, del recuerdo del pasado, especialmente su infancia, y de actos prohibidos como comprar y escribir en un diario sus pensamientos, deambular por los barrios de los proletarios, conversar con personas mayores para saber si el pasado es como lo cuenta la historia oficial, comprar objetos que no tienen una utilidad práctica, etc. Íntimamente, alberga la esperanza de un cambio y cree que ese cambio surgirá de los proletarios. En todo este proceso de cuestionamiento y búsqueda hay una mujer, también funcionaria del Ministerio de la Verdad, que aparentemente lo espía y él piensa que pude ser un miembro de la temida policía del pensamiento.

Segunda parte:
Trata de la historia de amor del protagonista con Julia. La supuesta espía no lo era. Sólo es una joven que aparenta ser una ferviente seguidora de la ideología del partido, de hecho, pertenece a la Liga Juvenil Anti-Sexo, pero secretamente, al igual que el protagonista, odia todo lo que tenga que ver con el partido y sus actividades. Ambos están conscientes de los peligros que los acechan, pero entienden también que su relación es una forma de rebelión. Tienen encuentros furtivos y a escondidas. Por un tiempo alquilan la habitación superior del dueño de una tienda de antigüedades en donde, creen, pueden expresar libremente su amor. Durante ese tiempo son enrolados por O’Brien, un dirigente del partido interno, para participar en “La Hermandad”, organización secreta que fragua una conspiración, liderada por Goldstein, el supuesto archienemigo del Gran Hermano.

Tercera Parte:
Se podría titular como la caída. A los amantes se les revela la verdad: siempre habían estado vigilados. En la habitación había una telepantalla, la invitación a participar de la conspiración era una trampa. Son apresados, encarcelados y torturados. Los apremios físicos y sicológicos están centrados en Winston, quien, en un principio, acepta que el partido puede controlar la mente, pero no los sentimientos. Sometido a la mayor tortura física y sicológica que se pueda imaginar, la utilización de las fobias, su miedo incontrolable a las ratas, termina renegando del amor a Julia. Finalmente la “reeducación” y la “purificación” se han logrado. En su interior no queda nada, sólo un amor incondicional al “Gran Hermano”.

Apéndice:
Contiene una explicación detallada de la neolengua.

martes, 14 de julio de 2015

LA CONQUISTA DEL PAN



1-      La conquista del pan, Piotr Kropotkin, ruso, Primera edición. Buenos Aires: Libros de Anarres, 2005. 224 páginas; 20x13 cm. Utopía Libertaria Colección.

En la página 4, donde aparecen los datos de la editorial, la colección, ciudad, fecha de impresión, número de ISBN, ley que marca el depósito, etc., también está la típica leyenda, pero lo que dice no es típico: “La reproducción de este libro, a través de medios ópticos, electrónicos, químicos, fotográficos o de fotocopias está permitida y alentada por los editores.” No podía ser de otra manera- y debe estar en consonancia- tratándose de un libro de divulgación de las ideas anarquistas.
Piotr kropotkin, en castellano Pedro Kropotkin, publicó este libro en 1892, uno más-tal vez el más conocido- de una larga lista de otras publicaciones en donde se refiere en forma específica a temas relacionados con el ideario anarquista.
En “La conquista del pan”, Kroptkin señala que los bienes, tanto materiales como del pensamiento, que existen en la civilización son la herencia del sacrificio de millones de seres humanos que existieron antes de nosotros y que, por lo tanto, nadie tiene derecho a adueñarse de esos bienes. Proclama que todos los hombres y mujeres del mundo tienen derecho al bienestar pues las riquezas son suficientes. ¿Cómo se logra esto? A través de la revolución que proclame el comunismo anárquico, que es la nueva forma de organización de la sociedad. La anarquía conduce al comunismo y el comunismo conduce a la anarquía. Nos dice que ambos no son más que la tendencia predominante en las sociedades modernas: la búsqueda de la igualdad. Señala: “El salariado ha nacido de la apropiación personal del suelo  y de los instrumentos para la producción por parte de algunos. Era la condición necesaria para el desarrollo de la producción capitalista; morirá con ella, aunque se trate de disfrazarla bajo la forma de “bonos de trabajo”. La posesión común de los instrumentos de trabajo traerá consigo necesariamente el disfrute en común de los frutos de la labor común.” Agrega: “Sostenemos, no sólo que es deseable el comunismo, sino que hasta las actuales sociedades, fundadas en el individualismo, se ven obligadas de continuo a caminar hacia él.” La expropiación, que es la posesión de la tierra, de los medios de producción y de los bienes, por parte del pueblo trabajador, terminará con la distinción de ricos y pobres, pues ya no habrá explotadores ni explotados: “Quiérase o no, así entiende el pueblo la revolución. En cuanto haya barrido los gobiernos, tratará, ante todo, de asegurarse un alojamiento sano, una alimentación suficiente y el vestido necesario, sin pagar por ellos. Y el pueblo tendrá razón. Su manera de actuar estará infinitamente más conforme con la ciencia que la de los economistas que hacen tantas distinciones entre los instrumentos de producción y los artículos de consumo. Comprenderá que es precisamente por ahí donde debe comenzar la revolución, y sentará las bases de la única ciencia económica que pueda reclamar el título de ciencia, y que podría llamarse estudio de las necesidades de la humanidad y medios económicos de satisfacerlas.” Luego se refiere en específico a los alimentos, la vivienda, el vestido, vías y medios, las necesidades de lujo, el trabajo agradable, el libre acuerdo, las objeciones que se oponen al comunismo, el salariado colectivista, consumo y producción, la división del trabajo, la descentralización de las industrias, para finalizar con el tema de la agricultura.  
En relación al tema del libre acuerdo, es un buen argumento para la idea de la libertad absoluta del ser humano, para el principio de que el ser humano pude vivir y organizarse libremente en búsqueda del bien común  sin la tutela del Estado y sin ningún tipo de autoridad que lo obligue. Para ello expone como ejemplos, entre otros, a la asociación inglesa de salvataje y a la Cruz Roja, grandes organizaciones que nacieron de la concurrencia y el trabajo libre y voluntario de entendidos en el tema con una finalidad altruista y no de sentido empresarial.
En cuanto a las necesidades de lujo, Kropotkin señala que son parte de la complejidad del ser humano. En la sociedad comunista una vez resuelto el problema de las necesidades materiales como la alimentación, el abrigo y la vivienda, también se podrán satisfacer otras necesidades de carácter espiritual como el cultivo de las ciencias, el arte y la literatura. Estas serían para él las necesidades de lujo. Señala que habrá tantos deseos o gustos como personas integrantes de la sociedad y esto es deseable que sea así. Se incrementarán las necesidades de lujo por cuanto la jornada laboral será de 4 a 5 horas, tiempo suficiente para asegurar el sustento de todos y el resto será tiempo de recreación: cada persona determinará libremente qué hacer con él. Se podrá asociar con otros que tengan gustos similares y crear sociedades científicas, artísticas o literarias.
Destacable es también el tema de las objeciones, pues es una suerte de discurso dialéctico en donde expone las objeciones al comunismo que son los argumentos que intentan invalidarlo para luego exponer los contraargumentos que sustentan la tesis comunista. Por ejemplo, la objeción: “Si cada uno tiene asegurada su existencia, y si la necesidad de ganar un salario no obliga al hombre a trabajar, nadie trabajará, cada uno descargará sobre los otros el trabajo que no se vea forzado a hacer”. Como contraargumento, Kropotkin expresa que el trabajo asalariado no da los frutos que se esperan de él y, en cambio- está demostrado por los hechos de la historia- el trabajo voluntario lo supera con creces en productividad.