lunes, 24 de septiembre de 2018


1-   Cartas desde mi molino, Alphonse Daudet, francés, Salvat Editores, S.A., Biblioteca Básica Salvat, 1972, Prólogo de Carmen Riera Guilera, 171 páginas.

El poeta se aleja del artificio de la ciudad de París para encontrarse con su soledad, una soledad que le permita la tranquilidad de escribir. Para ello ha comprado un viejo y destartalado molino en una colina de la campestre Provenza, una región histórica del sur de Francia. Desde allí, acompañado por un búho, el olor de los pinos, el canto lejano de algún chorlito y la luz del sol que entra por la puerta abierta, escribe unas “cartas” que más que cartas son excusas para exponer sabrosos relatos, poéticas descripciones  y profundas reflexiones sobre personajes, costumbres, hábitos, paisajes e, incluso, la lengua provenzal tan querida, tan añorada y, lamentablemente, casi perdida. Sus relatos los ha oído de los naturales de la región o bien son experiencias propias de sus andanzas y encuentros. Entre ellos, por ejemplo, su encuentro con el poeta Federico Mistral quien vive en una pequeña aldea llamada Maillane. Para él, Mistral es el reconstructor de la lengua provenzal, una lengua que por decreto estaba destinada a desaparecer.


1-    El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges, Editorial Bruguera, S.A., Colección de
Literatura Universal Bruguera, Primera edición en Club: agosto, 1980, 211 páginas.

Un entretenido catálogo en el que Borges ha reunido, con su estilo característico, lleno de erudición y no exento de comentarios,  a los extraños entes que ha engendrado, a lo largo del tiempo y el espacio, la fantasía de los seres humanos. Es un libro que se lee con deleite y que se queda en algún rincón de la biblioteca como libro de consulta permanente. En él desfilan seres de la tradición de diversas culturas con otros de creación literaria, algunos ya conocidos en la mitología helénica y otros desconocidos pero no menos sorprendentes de las tradiciones árabes, judaicas, chinas, escandinavas, etc.: las arpías, el ave fénix, el basilisco, el caballo de mar, el cancerbero, el centauro, la hidra de Lerna, el grifo, el hipogrifo, la esfinge , Escila, los dragones, los elfos, las sirenas, las salamandras, el ave roc, la anfisbena, Bahamut, el Behemoth, la Banshee, la mandrágora, las ninfas, el minotauro, los trolls, el unicornio, el Simurg, el zorro chino, etc. De todos, quisiera destacar al Simurg, un pájaro inmortal que anida en las ramas del Árbol de la Ciencia. Farid al- Din Attar, poeta y místico musulmán persa, lo eleva a símbolo o imagen de la divinidad en el Mantiq al- Tayr (Coloquio de los pájaros). El argumento de esta alegoría es el siguiente: El remoto rey de los pájaros, el Simurg, deja caer en el centro de China una pluma espléndida, los pájaros resuelven buscarlo, hartos de su presente anarquía. Saben que el nombre de su rey quiere decir “treinta pájaros”; saben que su alcázar está en el Kaf, la montaña o cordillera circular que rodea la tierra. Al principio algunos pájaros se acobardan: el ruiseñor alega su amor por la rosa; el loro, la belleza que es la razón de que viva enjaulado; la perdiz no puede prescindir de las sierras, ni la garza de los pantanos, ni la lechuza de las ruinas. Acometen al fin la desesperada aventura; superan siete valles o mares; el nombre del penúltimo es Vértigo; el último se llama Aniquilación. Muchos peregrinos desertan; otros mueren en la travesía. Treinta, purificados por sus trabajos, pisan la montaña del Simurg. Lo  contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg, y que el Simurg es cada uno de ellos y todos ellos.


1-   Los pilares de la tierra, Ken Follett, británico, título original The Pillars of the Earth, traducción de Rosalía Vásquez, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A., primera edición en Chile, junio de 2014, 1.405 páginas.

Novela ambientada en plena Edad Media, siglo XII. Historias de amor y muerte, de sueños y esperanzas, de hechos violentos, frustraciones y desengaños, de ambiciones desmedidas por el poder, el dinero y el estatus social, en la que desfilan reyes, condes, caballeros, damas,  obispos, clérigos y monjes, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas, todo centrado en la construcción de una catedral gótica en la ficticia  ciudad de Kingsbridge. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey. Obra maestra que constituye una vibrante evocación de una época de violentas pasiones.


1-  Cuentos libertinos, Honoré de Balzac, francés, Editorial Bruguera-Libro amigo, 1° edición: julio, 1981, edición de Carlos Pujol, título original: Contes drolatiques, traducción de Nöelle Boer y María Teresa Cirlot, 352 páginas.

Quince cuentos ambientados en la Edad Media que tratan sobre las relaciones amorosas de una amplia gama de personajes que van desde monjes, religiosas de conventos, damas de la corte, condes y sus esposas, prelados de la iglesia católica y ancianos, hasta jóvenes y jovencitas de sangre ardiente. Cuentos desenfadados, sabrosos y llenos de un humor pícaro y, muchas veces, incisivo e irónico. Un paréntesis en la obra seria, grave y dramática de Balzac. Sin embargo, hay un dejo de seriedad en el aire medieval que se respira y palpita: las costumbres y creencias sociales, lo religioso vinculado a la superstición, la cacería de brujas por parte de los tribunales eclesiásticos, le tensión entre el amor humano, carnal y placentero y el amor a la divinidad.


1-  Antiborges, Martín Lafforgue, argentino, Ediciones B Argentina s.a., Javier Vergara Editor, Grupo Zeta, Colección Textos Libres, julio de 1999, 383 páginas.

Un compendio de varios escritores-críticos argentinos que analizan a Borges desde una perspectiva literaria, social, política y filosófica.
Si antes tenía la idea de que Borges era uno de los escritores argentinos y universales más controvertido y contradictorio, ahora tengo la certeza. Es universal y local; tremendamente culto e ignorante a la vez (sobre todo en lo concerniente a lo político y a la realidad inmediata); de formación liberal, ateo y agnóstico, sin embargo defensor de una clase aristocrática y conservadora en decadencia y cuando ésta se vio amenazada por la irrupción de lo popular, defensor de las diversas dictaduras militares que asolaron a la Argentina y a los países latinoamericanos. Creador de una literatura fantástica genial, pero resistido por muchos escritores y críticos por considerar que esa literatura es puramente formal, estética y estilística, carente de contenido humano, una literatura sin alma. Frente a la literatura comprometida, Borges se ubica en las antípodas, el arte por el arte, la literatura con valor inmanente. Para muchos críticos esta es una literatura de evasión, un mero juego de palabras que encandilan con su brillo.


1- El señor Borges, Epifanía Uveda de Robledo y Alejandro Vaccaro. argentinos, Editorial Edhasa, Primera edición en España: enero de 2005, 165 páginas.

Un testimonio, en base a conversaciones libres, entre Alejandro Vaccaro, estudioso de la vida y obra de Borges, y Epifanía Uveda de Robledo (Fanny), la mucama del escritor por más de treinta años.
En estas conversaciones, que son recuerdos de Fanny, quien llegó a conocer íntimamente a Borges pues era su empleada de confianza, se tratan temas de la vida cotidiana de Jorge Luis Borges, su postura frente a los premios, su  eterna candidatura al Premio Nobel que nunca le fue concedido, sus amores frustrados, su casamiento inútil con Elsa Astete, la relación con su madre y otros integrantes de la familia como su hermana Norah y sus sobrinos, sus paseos por las calles y la Plaza San Martín de Buenos Aires, sus viajes al extranjero, su extraña relación con María Kodama, una ex alumna, con quien se casó por poderes poco antes de su muerte y a quien legó todos sus bienes y derechos, las amistades y la visión de sí mismo frente a la fama.


1-      ¿Qué te pasó Pablo?, La vida en Chile hoy-crónicas, Pablo Huneeus, chileno, Editora Nueva Generación, impreso en Editorial Universitaria S.A., Decimosegunda edición, agosto de 1987, 302 páginas.

Este libro se terminó de redactar en febrero de 1981 y su primera edición apareció en abril del mismo año. Su contenido corresponde a una serie de crónicas aparecidas los días lunes en la segunda página del diario La Tercera entre los años 1979  y 1980.
                 Como el mismo autor lo define “son meras crónicas personales, íntimas a veces, sobre las                     vivencias de un ciudadano medio al pie de la cordillera”.